Berenjenas napolitanas
Una fórmula de éxito seguro: rodajas de berenjena enharinadas y fritas, gratinadas en capas con salsa de tomate, mozzarella y queso rallado. Ideales como entrada, acompañamiento o plato principal.

Ingredientes
Escribe un número o fracción (por ejemplo 0.5, 2 o 1/2) y las cantidades se recalculan.
- 1 kgberenjenas
- salal gusto
- 2latas de tomate al natural
- 3 dientesdientes de ajo triturados
- 1hoja de laurel
- 2cubitos de caldo de verduras
- 1/3 tazavino blanco
- pimientaal gusto
- 300 gmozzarella
- aceitepara freír
- harinapara rebozar
- 1/2 tazaqueso rallado
Preparación
- Lave bien las berenjenas y, sin pelarlas, córtelas en rodajas finas. Colóquelas en una refractaria, espolvoréelas con sal, ponga un peso encima y, mientras sueltan el líquido, prepare la salsa.
- Coloque en una olla los tomates picaditos con todo su jugo, los ajos prensados, el laurel, los cubitos de caldo desmenuzados y el vino blanco. Si lo desea, añada pimienta al gusto.
- Mezcle con una cuchara de madera y deje cocer a fuego lento unos 15 minutos, con la olla destapada, hasta que la salsa espese.
- Mientras se hace la salsa, corte el queso mozzarella en rodajas finas y resérvelas.
- Escurra las berenjenas y deseche el líquido que soltaron. Séquelas bien. Caliente suficiente aceite en una sartén, reboce cada rodaja en harina y fríalas hasta que estén doradas por ambos lados.
- A medida que se vayan dorando, escúrralas sobre bastante papel absorbente.
- Monte la refractaria poniendo una capa de berenjenas y encima una capa de rodajas de mozzarella.
- Siga con una capa de salsa de tomate. Repita la operación alternando los ingredientes hasta terminar con salsa de tomate.
- Espolvoree la superficie con el queso rallado y gratine en el horno precalentado unos 15 minutos.
Notas y variaciones
- Es aconsejable dejar las berenjenas un rato espolvoreadas con sal para que suelten el exceso de líquido y, durante la fritura, absorban menos aceite.
- Si lo desea, puede preparar esta receta con papas. Pero tenga en cuenta que, por su cantidad de hidratos de carbono, enseguida se doran y pueden quemarse: fríalas al dente y sin enharinarlas.
- Para un plato más ligero, pruebe a hacer esta receta con calabacín. La salsa de tomate realzará el sabor dulce del calabacín y suave del queso mozzarella.






